sábado, 23 de abril de 2011

Cristo el Cordero Pascual. Parte 2


La cruz y el triunfo


 
1 Corintios 5:7:
Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.


 
C
omenzaremos con el relato del terrible momento de la historia donde el señor Jesucristo se ve obligado a confrontar a Pilatos en el Pretorio.
Mateo 27:27-32:
27 Entonces los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio, y reunieron alrededor de él a toda la compañía; 28 y desnudándole, le echaron encima un manto de escarlata, 29 y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; e hincando la rodilla delante de él, le escarnecían, diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos! 30 Y escupiéndole, tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza. 31 Después de haberle escarnecido, le quitaron el manto, le pusieron sus vestidos, y le llevaron para crucificarle.
32 Cuando salían, hallaron a un hombre de Cirene que se llamaba Simón; a éste obligaron a que llevase la cruz.
 Según salían del pretorio exactamente ahí fue que obligaron a un señor Simón de Cirene -que hasta ese entonces era un personaje anónimo- a que ingresara a la historia de la humanidad llevando la cruz de madera que había sido preparada para crucificar a Jesucristo. Hasta aquí no hay nada en este evangelio que indique -o de donde pueda inferirse- que el señor Jesucristo haya tocado la cruz de madera.
Marcos 15:16-21:
16 Entonces los soldados le llevaron dentro del atrio, esto es, al pretorio, y convocaron a toda la compañía. 17 Y le vistieron de púrpura, y poniéndole una corona tejida de espinas, 18 comenzaron luego a saludarle: ¡Salve, Rey de los judíos! 19 Y le golpeaban en la cabeza con una caña, y le escupían, y puestos de rodillas le hacían reverencias. 20 Después de haberle escarnecido, le desnudaron la púrpura, y le pusieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle. 21 Y obligaron a uno que pasaba, Simón de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, que venía del campo, a que le llevase la cruz.
Simple tal y cual lo leemos. Leyendo cuidadosamente, observamos que Jesucristo no tocó el madero.
Lucas 23:20-26:
20 Les habló otra vez Pilato, queriendo soltar a Jesús; 21 pero ellos volvieron a dar voces, diciendo: ¡Crucifícale, crucifícale! 22 El les dijo por tercera vez: ¿Pues qué mal ha hecho éste? Ningún delito digno de muerte he hallado en él; le castigaré, pues, y le soltaré. 23 Más ellos instaban a grandes voces, pidiendo que fuese crucificado. Y las voces de ellos y de los principales sacerdotes prevalecieron. 24 Entonces Pilato sentenció que se hiciese lo que ellos pedían; 25 y les soltó a aquel que había sido echado en la cárcel por sedición y homicidio, a quien habían pedido; y entregó a Jesús a la voluntad de ellos. 26 Y llevándole, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús.
Simón llevó la cruz de madera y no el señor Jesucristo. El versículo 26 dice “tras” porque Jesucristo iba adelante y Simón atrás.

Juan 19:13-17:
13 Entonces Pilato, oyendo esto, llevó fuera a Jesús, y se sentó en el tribunal en el lugar llamado el Enlosado, y en hebreo Gabata. 14 Era la preparación de la pascua, y como la hora sexta. Entonces dijo a los judíos: ¡He aquí vuestro Rey! 15 Pero ellos gritaron: ¡Fuera, fuera, crucifícale! Pilato les dijo: ¿A vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los principales sacerdotes: No tenemos más rey que César. 16 Así que entonces lo entregó a ellos para que fuese crucificado. Tomaron, pues, a Jesús, y le llevaron. 17 Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Gólgota
En el versículo 17 dice “Y él cargando su cruz.” No dice cargando la cruz sino su cruz. Si se tratara de la cruz de madera este relato estaría en conflicto con los otros tres relatos que acabamos de estudiar. Su cruz era la cruz espiritual no la de madera. Estaba compuesta por nuestros pecados y transgresiones.
Colosenses 2:13-15:
13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.
El significado de la cruz de Cristo que él cargó, fué la que nos dió vida juntamente con él, en su cruz perdonó todos nuestros pecados, anuló el acta de los decretos que había contra nosotros: "El alma que pecare esa morirá", era esa ley que nos condenaba para la muerte eterna, Cristo con su muerte nos la quitó en medio de nosotros clavándola en la Cruz no la de madera, aquella que fue usada y la que cargó Simon de Cirene, sino la cruz espiritual que Jesús llevaba... Con su muerte en la cruz despojó a los principados y potestades, es decir aquellas fuerzas demoniacas que tenian al hombre esclavo en sus delitos y pecados y en toda enfermedad, exhibiendola públicamente, triunfando sobre ellos en su cruz... El triunfo fue sobre la muerte eterna condenatoria, victoria sobre los principados y potestades y sobre el pecado... Tremenda victória que Cristo nos regaló... Aleluya!
Isaías 53:6:
Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros...
Todo lo que nos era contrario, todos los pecados de nosotros, la enfermedad, los dolores… Dios lo hizo parte de su cruz.

Pesada y todo como sería la cruz de madera no podía compararse con la cruz que Jesucristo llevaba. Además el salvador estuvo siendo torturado durante algo así como dos días seguidos. Fue detenido en Getsemaní gracias a la traición de uno de los suyos, fue llevado frente a Annás y luego a Caifás, enfrentó al Sanedrín, soportó las seis veces que Pedro lo negó antes que el gallo cantara dos veces, fue presentado ante Pilatos, cambiado por un homicida y luego sentenciado a morir en la cruz,  llevado de aquí para allá sin dormir, golpeado, flagelado, lastimado, herido, humillado, insultado, escupido… así que físicamente no le sería posible llevar peso físico alguno.

De no haber sido Simón de Cirene, cualquier otro pudo haber sido escogido para el transporte del madero…. PERO ¿y la otra cruz?... ¿Cuántos pudieron haberla cargado?
2 Corintios 5:19 y 21:
19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.
21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
La Escritura dice “…no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados…” Como en el significado de la palabra pascua: "...pasar por alto". Dios pasó por alto, no tomó en cuenta nuestros pecados gracias a Cristo nuestra pascua. Este versículo es tremendo, usted ya se imaginó que Cristo en su cruz estaba reconciliandonos con Dios, y que como resultado ganamos otras dos cosas: nos encomendó la palabra de la reconciliación y que fuesemos hecho justicia de Dios en Cristo, es decir la justicia de Dios en Cristo en nosotros, limpios, sin arruga y sin pecado, reconciliados con Dios y dejándonos tareas y ministerios... El ministerio de la reconciliación. Y ahora vean este tremendo versículo:
Gálatas 5:1:
Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.
Ahora somos libres, libres de verdad, de toda culpa, condenación, impureza, enfermedad, justos delante de Dios. Esta libertad fue lograda por Cristo para nosotros en su cruz. Esto hizo Dios en Cristo por nosotros.
Mateo 8:16 y 17:
16 Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; 17 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.
¿Dónde tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias? Lo hizo en la cruz que el llevó: la espiritual no la de madera. De otra manera  ¿cómo se colgaría una enfermedad o una dolencia a una madera con martillo y clavo?
Isaías 53:3-5:
3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. 4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados
Ésta es la cruz que el señor Jesucristo llevó la de nuestras enfermedades, dolores, rebeliones, pecados, esclavitud. La cruz de madera por sí sola, no hubiese logrado esta liberación para el pueblo de Dios.
1 Corintios 1:17 y 18:
17 Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo. 18 Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.
Ésta cruz no pudo haber sido de madera. Evidentemente queda bien documentado por Dios en Su Palabra que aquella cruz de madera había sido trasladada por Simón de Cirene y la otra mas pesada por Su hijo, nuestro  hermano, nuestra pascua, el señor Jesucristo.

Todos los que estaban reunidos en el sitio de la crucifixión querían[1] o debían[2]  estar allí pero éste hombre, aquel Simón del que poco se sabe, capaz que ni quería y seguramente no tenía la obligación de estar y sin embargo de todos modos  entró en la historia de un plumazo, y de repente sus planes de regresar tranquilo a  casa después del trabajo fueron abruptamente cambiados por la intervención de Cristo en su vida.

A través de las falsas imágenes se ha intentado desvirtuar la otra cruz que en verdad llevó el señor Jesucristo. No intento yo ahora menospreciar de manera alguna el trozo de madera sobre el cual fue ganada nuestra redención sino que intento ponerlas en la perspectiva correcta. El salvador sufrió ambas cruces pero llevó o trasladó sólo una, la mas pesada, aquella cruz en cuyo traslado no podía ser reemplazado por nadie.

Así fue que Simón llegó al Gólgota con la cruz de madera y Jesucristo con nuestra mas pesada carga al lugar donde querían dar la estocada final al salvador de la humanidad al hombre que no hizo otra cosa que no sea el bien; a quien voluntariamente se ofreció por nosotros.

Una vez clavado al instrumento de muerte de aquellos días las últimas palabras del señor Jesucristo fueron dirigidas a su padre.
Mateo 27:46:
Cerca de la hora novena [como las tres de la tarde], Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?  
¿Cómo podría padre alguno abandonar a su hijo en momentos de tanto dolor y desesperación? Y si así lo hiciera ¿Qué clase de padre sería? Más aún sabiendo que estaba ahí colgado por obediencia a Él. Por muchos años la gente de Dios bien intencionada ha sido guiada a creer que el Padre Celestial abandonó a Su hijo en su momento de mayor sufrimiento. ¿Cómo pueden explicar lo inexplicable? ¿Cómo alguien puede creer semejante idea como que Dios abandonó a Su hijo en su hora mas oscura? Sin embargo lo hacen diciendo que Dios no puede tolerar el pecado y por que Jesucristo se hizo pecado por nosotros Dios como que tuvo que irse. Esto contradice todo otro versículo pertinente en la Palabra de Dios.
Juan 16:32:
He aquí la hora viene, y ha venido ya, en que seréis esparcidos cada uno por su lado, y me dejaréis solo; mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo.
Se refiere al momento en que sería crucificado y justamente dice que todos lo van a abandonar excepto el Padre. ¿Entonces por qué dice la traducción:  por qué me has abandonado?...
Juan 10:30:
Yo y el Padre uno somos.

2 Corintios 5:19:
que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.
Colosenses 2:9:
Porque en él [en Cristo] habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad
¿Cómo alguien podría forzar a puro martillazo que la Biblia diga que Dios lo había abandonado al señor Jesucristo si el mismo señor Jesucristo dijo que el y su Padre eran uno, que todos lo iban a abandonar pero que el Padre iba a estar con el? Mas aún la Biblia dice que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, y que en Jesucristo habitaba toda la plenitud de Dios.
Mateo 26:53:
¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?
Jesucristo podría haberse ido tranquilamente de la escena de lo que estaba por ocurrirle durante las siguientes 48 horas después de decir esto. Pero decidió quedarse. El siempre hizo la voluntad de su Padre. Por eso decir que Dios lo había abandonado es incongruente con todo lo que sabemos que fue la relación entre Dios y Jesucristo.

El problema radica en que las palabras lama sabactani no son griegas sino arameas. Jesucristo hablaba arameo. No obstante no existe palabra lama alguna en arameo pero si existe LMANA[3] que quiere decir “con este propósito” o “por esta razón”. La palabra raíz de SABACHTHANI es SHBK o SHBQ que significa reservar, guardar.
Romanos 11:4:
Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado [SHBK] siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal.

2 Reyes 10:11:
Mató entonces Jehú a todos los que habían quedado de la casa de Acab en Jezreel, a todos sus príncipes, a todos sus familiares, y a sus sacerdotes, hasta que no quedó [SHBK] ninguno.

Deuteronomio 3:3:
Y Jehová nuestro Dios entregó también en nuestra mano a Og rey de Basán, y a todo su pueblo, al cual derrotamos hasta acabar con todos [SHBK hasta que no quedara ninguno reservado].

Josué 10:33:
Entonces Horam rey de Gezer subió en ayuda de Laquis; mas a él y a su pueblo destruyó Josué, hasta no dejar a ninguno [SHBK] de ellos.
Hay una versión de la Biblia[4] que tradujo a la última parte de Mateo 27:46 de la siguiente manera: Mi Dios, mi Dios, para esto yo fui guardado. En este mismo punto hace una nota al final de la página donde añade: Este era mi destino.

Desde lo profundo de su ser el señor Jesucristo en la tremenda agonía de su dolor exclama: Dios mío, Dios mío con este propósito he sido guardado.

Dice que exclamó a gran voz…¡¿Cuán grande pudo haber sido su voz después de dos días de no dormir y sufrir tortura y estar clavado sobre una madera?!... Aún así dice a gran voz. Regresemos al momento previo a su captura.
Lucas[5] 22:39-44:
39 Y saliendo, se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron. 40 Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación. 41 Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, 42 diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. 43 Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle. 44 Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.
No puedo medir -en mi humana fragilidad de ser humano- lo que pudo haber estado pasando por el alma del señor Jesucristo. El supo acerca de lo que iba a pasarle ya en Getsemaní antes de ser aprendido por los malvados y luego pasó esos dos horribles días de espantosas torturas y aun así en esas circunstancias de sus últimos momentos de vida, el que hallara un segundo mas para juntar sus pensamientos y ordenarlos y con su hálito exclamar a gran voz que el le reconocía a su Padre (y el nuestro) que el había sido guardado para esto… él, que días atrás había pedido a su Padre no padecer justamente esto que estaba padeciendo es simplemente conmovedor. Este maravilloso  equipo que formaron nuestro Padre Celestial y nuestro hermano y redentor Jesucristo es digno de admiración.

Finalmente; segundos antes de morir sus últimas palabras quedaron registradas por Juan:
Juan 19:30:
Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.
¿Qué es lo que estaba consumado? Nuestra redención. El había pagado el precio, justamente él que no había conocido el pecado en sí mismo, por nosotros se hizo pecado para que seamos la justicia de Dios en el. La última parte de este versículo dice que el entregó el espíritu, nadie quitó su vida el la entregó por su propia voluntad. El pudo haber dejado la cruz en cualquier momento, pudo haber sido asistido por doce legiones de ángeles pero allí permaneció hasta lograr nuestra redención por que nos amó y dio su vida por nosotros.

Estos tiempos cercanos a la celebración de la pascua son momentos de tremenda importancia para hacer un alto en nuestras vidas y hacer un balance, una cuenta, un “debe y un haber” y detenernos de verdad y pensar, de reconocer lo que ha sido hecho por nosotros y en muchos casos muy a pesar de nosotros. Es momento de reflexión, de seria y concienzuda consideración del hecho que Dios tomara tanto interés en Su Palabra de hacernos entender aun las cosas que nos parecen tan sin importancia para que el total del significado de la pascua nos quede bien en claro sin lugar a la mas mínima duda en lo que respecta a qué es lo que fue logrado por nosotros.

Jesucristo siempre hizo la voluntad de su Padre. Dios estuvo con Su hijo hasta último momento mientras juntos lograban todos los beneficios que hoy día gozamos gracias a su sacrificio voluntario por nosotros.

Éste Jesucristo es nuestra pascua.

1 Corintios 5:7:
Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.


Nota del  Autor

Toda la Escritura utilizada en este artículo es de la Versión Reina Valera 1960[6] a menos que se especifique algo en contrario.

Esta enseñanza forma parte de una serie de enseñanzas relativas a Jesucristo nuestro cordero pascual. Se recomienda el estudio conjunto de dichas enseñanzas junto con esta.

Toda vez que se utilice una palabra de origen Griego será escrita en minúscula cursiva (Ej.: aitema). Y si se usara una palabra hebrea o aramea será escrita en mayúscula cursiva (Ej.: LMANA).

Debido a que los paréntesis se utilizan en el texto Bíblico; cada vez que exista una nota del autor estará colocada entre corchetes para diferenciarla.

Todas las citas de fuentes externas se notarán en esta otra tipografía para diferenciarlas del resto. Asimismo cuando la cita de la fuente sea de mayor longitud que la presentada en este artículo; se resumirá usando “...” indicando que hay mas información disponible de consulta en dicha fuente.

Las notas al final son una parte integral y necesaria del Estudio. Tienen el propósito de documentar, respaldar, ampliar, aclarar, o reforzar el tema que se trate.

Se recomienda el estudio de los  trabajos de investigación bíblica Simon of Cyrene and the Cross Christ Bore y The Cry of Triumph por el Dr. Víctor Paul Wierwille. Ambos son parte de un libro titulado THE WORD’S WAY, Studies in Abundant Living, American Christian Press de 1971 sobre el cual está basado este estudio.



[1] Los que querían estar eran los discípulos que lo siguieron a su maestro, también los curiosos y morbosos de turno, los sacerdotes y seguidores de éstos malvados…
[2] Los que debían estar ahí aunque no quisieran eran los soldados y los condenados.
[3] Según The Concordance to the Peshitta version of the Aramaic New Testament, American Christian Press, 1986, Página 208, Columna 2; LMANA quiere decir porque en el sentido de la razón o el motivo y SABACHTANI quiere decir reservar, dejar (idem, Página 352 Columna 1). En el Lexicon to the Syriac New Testament (Peshitta) por William Jennings, American Christian Press, 1979, Página 112 LMANA quiere decir porqué (en el sentido del motivo o razón), la causa… En la página web: http://www.peshitta.org/ existe una versión interlineal de Mateo 27:46 y  del inglés traducido al castellano diría: …mi Dios, mi Dios, por que me has reservado o guardado…
[4] The Holy Bible from Ancient Eastern Manuscripts, George M. Lamsa, A. J. Holman Company,1967, Página 986.
[5] Ver también Mateo 26:36-46 y Marcos 14:32-36
[6] La Santa Biblia Antiguo y Nuevo Testamentos, Antigua Versión de Casiodoro de Reina (1569) Revisada por Cipriano de Valera (1602) Revisión de 1960. Sociedades Bíblicas Unidas, 1993

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